Aunque la noticia apareció en
diversos medios de comunicación hace ya unas semanas —“casualmente” en vísperas
de las elecciones, que en Gasteiz ganó el candidato del Partido Popular, Javier
Maroto, con un discurso alimentado precisamente por este tipo de noticias— [ver
El Correo 20/05/11, ABC 19/05/11 y Deia 20/05/11], estos días ha vuelto a salir
a la palestra en alguna tertulia radiofónica, por lo que conviene recordarla y
no dejar pasar por alto semejante maniobra intoxicadora.
La
noticia en cuestión se refería a la detención de una “banda de estafadores que cobraba ayudas sociales”, tal y como
recogían los titulares de El Correo y ABC de manera tendenciosa.
Partiendo de la base de que una estafa realizada mediante la falsificación de
documentos es una actuación ilegal y delictiva, y que salvo que responda a
situaciones de extrema necesidad o persiga algún tipo de finalidad que la
pudiera hacer socialmente comprensible —o al menos no rechazable—, de ningún
modo se trata aquí de justificar, lo que más llama la atención es que tras ese titular
la noticia contenía otro tipo de afirmaciones y comentarios que poco o nada
tienen que ver con lo que en principio era la noticia en sí, pero que
“aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid” volvían una vez más a
enturbiar el derecho al cobro de la
Renta de Garantía de Ingresos en base a meras tergiversaciones,
mentiras y falsedades: